El director italiano Emanuele Crialese llevaba diez años viviendo en Estados Unidos y en un viaje de placer, en teoría corto, a Lampedusa (Sicilia) encontró la inspiración para su segunda película Respiro. Crialese quedó enganchado por el comportamiento de los pescadores y los habitantes de la isla, por la belleza del entorno y sobre todo por las leyendas que todo el mundo contaba. Durante ocho meses, el director estuvo empapándose con el fin de escribir un cuento. Pero el resultado es una película de hora y media que se basa en una de esas leyendas. Cuentan que toda la isla consideraba loca a una joven madre que vivía con sus hijos pero que no se adaptaba bien. Todos deseaban que se fuera para curarse y un día sus ropas aparecieron en la orilla del mar y no había ni rastro de ella. Todos se sintieron tan culpables que empezaron a rezar y a desear su vuelta. Unos días más tarde, la mujer regresó y pudo llevar una vida normal, aceptaba por la comunidad a pesar de sus rarezas. En Respiro, Valeria Golino es Grazia, madre de dos adolescentes y un niño. Sólo desea la libertad y no se lleva muy bien con la vida aburrida y previsible de sus vecinos. En palabras del director, es como "la oveja negra de una comunidad totalmente cerrada". La película ganó el Premio del público en el Festival de Cannes de 2002, donde también consiguió el Gran Premio de la Semana de la Crítica. Consulta los cines donde puedes verla.
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