La realidad virtual puede hacer que la mismísima Teresa de Jesús (Isabel Ordaz) acuda a un programa de televisión presentado por Assumpta Serna. Este es el punto de partida de una reflexión sobre dos formas de ver la vida, dos puntos de vista totalmente enfrentados que se ponen de manifiesto a través del diálogo de dos mujeres muy distintas que expresan sus más íntimos sentimientos y contradicciones. El director de este experimento, Rafael Gordon, confiesa que ha recurrido a un personaje como Santa Teresa como una manera de incorporar al cine actual alguien "con carácter, con alma, un personaje que luche y ame, con la fuerza de la convicción, y el deseo irrenunciable de encontrar la libertad de espíritu". El director, productor y guionista de Teresa, Teresa quiere dar un aire distinto a "los tiempos que corren": "Vivimos tiempos de cuerpo bulímico y cabeza anoréxica. La pobre cabeza pasa hambre, nadie la alimenta, lo que hace que sean malos tiempos para el amor. (...) Teresa Teresa quiere ser una película épica, donde las aventuras sean las del espíritu en busca de la dignidad de la persona. En Teresa Teresa no contemplaremos carromatos, ni fríos monasterios, ni la Castilla desierta, pero veremos a dos mujeres viviendo sus más íntimos sentimientos y contradicciones. He intentado emocionar a través de la mirada, la palabra y la grandeza de intuición del alma femenina".
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