Bloody Mallory es una película francesa de acción, horror y comedia que protagoniza Olivia Bonamy y en la que participan Adriá Collado y María Jurado. El film, del estilo de Buffy La cazavampiros, narra la historia de Mallory, una joven enamorada que el día de su boda descubre que se acaba de casar ni más ni menos que con un demonio.La protagonista decide entonces Mallory convertir su vida en una lucha y acaba convirtiéndose en una mercenaria que acosa a todos aquellos que tengan cuernos, cola o protuberancias incisivas. Junto a una fogosa drag-queen especializada en artefactos explosivos, y la joven Talking Tina con poderes extrasensoriales, Mallory inicia su cruzada contra el mal. ¿Conseguirán impedir que la secta lleve a cabo sus malvados planes para liberar a los ángeles caídos y destruir toda la creación?
El debutante Julien Magnat dirige una parodia terrorífica que acumula gags e ironías sobre la iglesia y el género de terror. La película ha contado con un presupuesto de 14 millones de francos con los que se han hecho los efectos especiales y las prótesis que dan forma a los demonios, muertos vivientes y un enorme monstruo de cuatro ojos.