Whale rider es una de esas películas que concilia a prensa y espectador en un raro ejercicio de quorum. La primera reacción favorable en Europa se produjo en el Festival de Cine de San Sebastián del año 2002. Allí la prensa aplaudió durante minutos a una pasmada directora, Niki Caro, que apenas podía salir del auditorio principal del Kursaal, abarrotado de gente. Antes, en el Festival de Toronto, Whale rider conseguía el premio del público, al que seguiría el de Rotterdam, San Francisco y Sundance. Pero Caro no sólo ha llenado sus vitrinas con premios, también ha hecho de su segundo largometraje un éxito de taquilla Nueva Zelanda -su país de origen- y también en USA, donde ha recaudado 21 millones de dólares. Si aquello no fue suficiente, la desconocida y novata protagonista Keisha Castle Hughes -descubierta por el mismo equipo de casting que ficho a Anna Paquin para El piano- fue nominada en los pasados Oscar a mejor actriz principal, convirtiéndose en la intérprete más joven en conseguir una candidatura así. Por cierto, ganó Charlize Theron.¿De qué va Whale rider? En la costa de Nueva Zelanda un pequeño pueblo Maorí pasa por un momento crítico: el heredero varón de la tribu muere al nacer, mientras sobrevive su hermana gemela, Pai. Aunque las tradiciones no lo permiten, ella luchará por ser la líder, algo así como la nueva jefa que tal y como la leyenda cuenta, llegue a lomos de una ballena.
Mira la rueda de prensa que dio la Nikki Caro en el Festival de San Sebastián. La directora explica cómo consiguió las rodar las escenas de las ballenas. ¿Quieres recibir los estrenos en tu buzón? Apúntate aquí.
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