El director danés Per Fly cree que cada vez nos cuesta más entendernos unos a otros. Quizá por eso decidiera plantear una película que forme parte de una trilogía sobre las diferentes clases sociales y sus problemas. Herencia es el resultado de ese esfuerzo. La película se desarrolla dentro del entorno de las familias industriales tradicionalmente ricas, que han vivido acomodadas durante generaciones y trata del poder y del precio que se paga con él. Para conseguir el mayor realismo posible, el cineasta habló con dos ejecutivos, ambos con experiencia personal en despedir a 200 ó 300 empleados. Uno de ellos, inlcuso, no sentía cargo de conciencia. La película también trata del amor y de la situación de una pareja absorbida por un sistema en el que no hay espacio para los sentimientos. ¿De qué va? Christoffer (Ulrich Thomsen) es un hombre felizmente casado que posee un restaurante en Estocolmo. Cuando su padre se suicida, la madre le pide que se encarge de la dinastía familiar y la planta siderúrgica. Esta medida no agrada demasiado a sus hermanos y tampoco al propio Christoffer, que tiene que adoptar medidas drásticas para salvar a la compañía de la ruina. El film consiguió el Premio del Jurado al mejor guión en el Festival de Cine de San Sebastián 2003. ¿Quieres recibir los estrenos en tu buzón? Apúntate aquí.
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