Han pasado años desde que aquella jovencita de San Francisco descubría que el color de su sangre era azul en la primera parte de Princesa por sorpresa. Ahora es una joven mujer segura de sí misma, se ha graduado de la universidad y aceptado su legado de Genovia, donde se mudará con su abuela la Reina Clarisse (Julie Andrews). Sin embargo, una vez que llega a palacio las cosas se complican rápidamente: nuestra protagonista tendrá que dejar su diadema de princesa para llevar la corona de Reina. Por si esta responsabilidad no fuera suficiente, las leyes de su país exigen que esté casada... Con treinta días para encontrar a un novio, deberá soportar un interminable desfile de aspirantes a pretendientes provenientes de todas partes del mundo.Las joyas de la película La famosa joyería y relojería suiza fundada en 1860 por Louis Chopard, prestó una extraordinaria colección de exquisitas piezas para la película. Para la escena de la coronación, Julie Andrews llevó un collar y aretes con más de 74 quilates de rubíes birmano y 104 quilates de diamantes valorados en casi dos millones de dólares, y, a lo largo de toda la película, Anne Hathaway, como la Princesa Mia, lleva un reloj de oro blanco de 18 quilates, conteniendo 100 zafiros rosados y un dial empedrado con nácar y diamantes. Las valiosas joyas fueron intensamente protegidas por personal de seguridad de Chopard. ¿Quieres recibir los estrenos en tu buzón? Apúntate aquí.
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