La película es la visión de un hombre que quiere dejar libres a sus artistas. Muchas drogas, sexo, música, jóvenes extrafalarios grabados en vídeo digital. Para el director, la relación entre las cámaras y los actores es más importante que la tecnología. El vídeo encajaba con el estilo de la película porque ofrece más flexibilidad con la luz. Se utilizaron imágenes reales de conciertos, aunque algunos de los personajes de la película aún viven, por lo que fue esencial respetar sus historias.