Con la vida de carretera de un grupo llamado Stillwater, las groupies que los seguían y un periodista de la revista Rolling Stone, Cameron Crowe (Vanilla sky) construyó una historia de rock, amistad y las incondicionales sesiones de drogas, alcohol y sexo.
Crítica y público hagaló el trabajo del equipo y calificaron la película como una de las 10 mejores del año 2000. Oficialmente, además, consiguió el Globo de Oro 2001 a la mejor película musical o comedia y el director se llevó a casa el Oscar al mejor guión adaptado.