Martin Henderson empieza ahora su carrera en Hollywood y sigue los pasos de su compatriota y amigo íntimo Heath Ledger (Destino de Caballero, El patriota). "Recuerdo que cuando era pequeño, la gente me decía que podía ser actor pero a mí me parecía una locura. Creo que era parte de mi personalidad hacer reír a la gente, me encanta contar chistes y conseguir que todos se rían. Me gusta entretener desde siempre".
Después del taquillazo de The ring probablemente tendremos que esperar al año que viene para volver a verle en pantalla grande. Será en Skagerrak, la primera película rodada en inglés de Søren Kragh-Jacobsen, el director de Mifune, aunque Henderson avisa: "No es cine dogma".