La gasa unida a la lana crea los volúmenes que constantemente son protagonistas en su diseño. La gama de colores la fragmenta en dos: El 'azul petróleo', inyectado en la lana, la gasa y la franela, y el 'burdeos' proyectado en la lana, la gasa y el punto.
La lana, con pinceladas de otros tonos, contrasta a la perfección con el monocromo de la franela. El punto y la gasa, también los utiliza con monocromos. El gusto por solo un color tiene su explicación: "Soy yo misma la que me ocupo de pintar los estampados, es la base de mi lienzo".