Eduardo Noriega se estrena como actor en el cine francés, y lo hace pisando fuerte: Novo es una reflexión sobre el amor y el deseo que tiene mucho, pero que mucho sexo. El director Jean-Pierre Limosin usa la amnesia como excusa argumental para deleitarse mostrándonos las piruetas sexuales de Noriega con la protagonista Anna Mouglalis. Se trata de una película muy francesa, subgénero parisino, con chica guapa incluida y un guión que es una metáfora para hablar de cosas que no se ven. A destacar también un montaje peculiar, con saltos temporales, y la banda sonora de música electrónica, muy potente. Por Gladis Martínez [28/02/2003]