Además de habernos encontrado con muy pocas nacionales, el ambiente no estaba de lo más boyante. Un ambiente bastante espeso tanto entre las modelos, como en los periodistas, los desfiles y en el público en general. Nadie se explicaba por qué y por eso fue la pregunta estrella para las diosas de la pasarela.
"Todas lo estamos comentando. Este año hay como un rollo bastante deprimente. Imagínate cómo vengo yo que vivo en Nueva York, una ciudad que está en alerta roja y en la que no dejas de oír más que malas noticias y temores por otro ataque terrorista. Tenemos la cabeza en otro sitio y por supuesto la situación actual te condiciona, por eso yo creo que estamos un poco distraídos todos en general", comenta Eugenia mientras la maquillan en el back stage.