Este apartado nos ha sorprendido muy gratamente. Un Pentium III a 500 Mhz será suficiente para disfrutar el juego sin cortes ni odiosas ralentizaciones importunando. En un Pentium III a 1000 la acción con un ritmo encomiable. Los personajes alcanzan un gran grado de detalle. Nada que reprochar a los chicos de Pyro Studios en este aspecto. Especialmente bueno es el efecto de las estructuras en fuego, que está muy conseguido. La lluvia o la nieve también están muy logrados. El motor gráfico utilizado resuelve bien las situaciones en las que muchas tropas disparan flechas y combaten cuerpo a cuerpo mientras las máquinas de guerra descargan flechas o piedras. La multitud no será sinónimo de lentitud. Sólo constatar que no se puede mover la cámara, aunque sí se podrá cambiarla para poder ver más o menos terreno.