Charlize Theron, Kevin Bacon, Courtney Love y Stuart Townsend forman un más que respetable cuarteto de lujo en esta angustiosa cinta de suspense con secuestro incluido. La película tiene un principio y un desarrollo de lo más entretenido e incómodo (todo lo que se le puede y debe pedir a las cintas de este género), y un desenlace que deja mal sabor de boca. Es como si Hollywood intentara luchar contra sí mismo incluyendo escenas y situaciones más subidas de tono de lo normal, pero sin, finalmente, rematar la faena. Por Nacho R. Piedra [04/04/2003]