El tranquilo retiro espiritual de un monasterio budista del Himalaya, se ve trastornado por un acontecimiento del mundo exterior: se celebra la Copa Mundial de Fútbol y los jóvenes monjes se niegan a perderse la final. Tendrán que conseguir una tele y una antena parabólica. El monje reencarnado buthanés Khyentse Norbu, se ha convertido en el primer director de cine de su país con una ópera prima que desmitifica la imagen sosa y aburrida del budismo difundida por Hollywood. Cine humilde y minimalista, pero entrañable. Por Carlos Ferrera [04/04/2003]
Si quieres hacerte una idea de la película, mira una escena.