Rowan Atkinson, conocido sobre todo por interpretar a Mr. Bean, se convierte en el único agente de la inteligencia británica que puede salvar el trono de las malas artes de un malvado John Malkovich. Sin sorpresas, esta parodia de las películas de Bond sólo encontrará la risa en los espectadores que ya se hayan divertido con todos los Aterriza como puedas o Austin Powers, pero aburrirá a todos los demás. Por Mª Jesús González [11/04/2003]