John Galliano no defrauda, ya es un mito en la pasarela parisina y así lo demostró cuando presentó su nueva colección Primavera-Verano 2003. Y es que no sólo su imaginación y, a veces, excentricidad en sus diseños, Galliano va más allá, sus puestas en escena y maquillajes dan paso a un universos onírico y casi teatral.
Esta vez no sólo modelos fue lo que se vieron sobre la pasarela, los artistas tibetanos recorrieron dos veces la pasarela de principio a fin, con sus acrobacias agitando con furia en todos los sentidos cadenas de hierro y pesadas bolas.