Comedia romántica con más que aceptables escenas de surf y un guión predecible. Buen ejemplo de cine deportivo apto para aficionados y curiosos. El productor, Brian Grazer, ganador de un oscar por Una mente maravillosa, se hizo con el proyecto para "conseguir un retrato ajustado de uno de los deportes más emocionantes, peligrosos e incomprendidos del mundo". Por Mar Saiz [30/05/2003]
|