La jugabilidad es el punto fuerte del juego. El juego no es muy complicado una vez que hayamos pasado la primera fase, que es una especie de tutorial. Una vez que sepamos controlar al doctor Jones, todo irá como la seda con poco esfuerzo. Los controles responden muy bien y nos ofrecen muchas posibilidades en las luchas con tan unos pocos botones. Las peleas son lo mejor del juego, que también tiene pinceladas de plataformas y resolución de puzzles. Las posibilidades que ofrece el juego son enormes, pudiendo castigar a los rivales con las manos, nuestro látigo, armas que podemos recoger en todo momento, sillas, jarrones... casi sin límites. Además de pelearnos también habrá tiempo para darle al coco en determinados momentos en los que el juego nos propondrá dilemas. Muy atentos a los comentarios sarcásticos de Indiana porque pueden ser pistas muy útiles.