Oliver Stone aparca la ficción para transformarse en un reportero en busca del lado menos conocido de Fidel Castro, el líder político vivo más polémico del mundo. En 30 horas de rodaje, Stone intenta con escaso éxito, traspasar la férrea coraza ideológica del mayor antagonista de Estados Unidos en un recorrido por su vida, desde su ascenso al poder en 1959 hasta la época actual. Una tentativa periodística que ya ha sido aplaudida en La Habana y crucificada en Miami, y que reviste especial actualidad después de los últimos acontecimientos ocurridos en la Isla. Por Carlos Ferrera[06/06/2003]
Hazte una idea del estilo de la película en esta escena, o elige el cine donde quieres ir a verla.