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 | Galería de fotos: | Lo mejor de Flores de sangre |
| Lo mejor: 1. El duelo interpretativo entre Myriam Mézières y la pequeña Louise Szpindel, y el cuidadoso perfil psicológico que hizo la guionista de ambos personajes. 2. La evidente (y beneficiosa) fusión de los estilos de dirección de Myriam Mézières y Alain Tanner. La singularidad de la película en gran parte se debe a que transpira las personalidades opuestas de ambos directores, muy diferentes pero curiosamente complementarios. 3. El contraste de las imágenes dramáticas más duras y el lenguaje onírico de la puesta en escena.
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