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 | Galería de fotos: | Adiós a Barry White |
| Tan inmensa como su presencia era su voz. Inconfundible. Única. Con un registro enclavado en algún punto difuso entre lo aterciopelado y lo cavernoso, suave como un susurro pero atronador como un grito. Así es la voz de Barry White, la misma que le permitió dar esquinazo a un destino escrito en términos de delincuencia. De hecho, su paso por la cárcel en la adolescencia, su voz y pasión por la música y la canción It's now or never, interpretada por Elvis Presley, fueron las llaves de la puerta de tres cerrojos a través de la que abandonó el lado salvaje. La Música reclutó a uno de sus pesos pesados.
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