Es uno de los apartados mejor cuidados, aunque hay algunos aspectos en los que sería mejorable. La combinación entre el ruido del motor, las canciones cañeras y los mensajes que llegan desde boxes conforman un ambiente de Gran Premio. Sólo echamos de menos, tal y como pudimos comprobar en Formula One 2003, que el motor suene de forma diferente de un bólido a otro y según esté configurado. Está bien que esté totalmente doblado al castellano, algo que echamos en falta desgraciadamente en muchos juegos. La música no está mal pero tampoco destaca como en títulos con Grand Theft Auto: Vice City.