Al escuchar el nombre de la firma a todos nos entra una curiosidad infinita en saber el por qué de este nombre tan peculiar. Una casualidad, o mejor dicho, una coletilla. “El nombre surgió un poco de las absurdeces que cada día se nos ocurren. Hubo una época en la que veíamos algo sorprendente, irreverente, e incluso gore, y le aplicábamos la coletilla Shocking”, comenta Oscar.
Y es que esta firma tiene un poco de Shocking en cada prenda. Algún detalle que chirría o algo que desentona, como aquellos cuellos XXL que pese a lo “destacados” que resultan, siempre mantienen la proporción.