Poco a poco se van adentrando en el mundo del prêt-à-porter, hasta que deciden llevar su primera colección a Circuit, en Barcelona. “La acogida fue muy buena sobre todo a nivel de medios”. Y de Circuit, con una colección que tildan de “pequeña” Cibeles se interesa por ellos. “Al principio surge el elemento terror, porque el hecho de ir a Cibeles representa una gran presión. Te ves obligado a invertir más dinero en una colección más grande”, comenta Ana mientras nos enseña la colección.
“Luego pones todos tus ahorros y toda la carne en el asador y te presentas. Cuando nos enteramos de que habíamos ganado el Premio L’Oreal, no podíamos creerlo. Pensábamos que la primera vez no era posible”. Ahora lo único que les falta es que desfilen en Cibeles fuera del día de los jóvenes diseñadores, ya pasaron el examen con sobresaliente.