No podíamos dejar de lado al clásico de Vive María, creado por la diseñadora belga Simone Franze que hace seis años se rompió la cabeza para provocar y escandalizar de la manera más sensual a todas las “nenas” más recatadas.
Unas alitas en la espalda, en brocado o terciopelo, unas cuantas cruces adornando un sujetador o un bikini, el Sagrado Corazón serigrafiado en el pecho de una camiseta o una virgen estampada en un conjunto de lencería, estos son los signos de identidad de la firma.