Y dijo adiós a la pasarela que la ha visto desfilar durante once años. Por ese motivo, Larráinzar y Torreta quisieron despedirse de ella con dos ramos de flores y una gran ovación por parte del público.
Ahora la pregunta es si realmente se ha ido para siempre o si dentro de un par de años la volveremos a ver desfilar en Madrid. De todos modos, si vuelve, será un placer para muchos disfrutar de los desfiles al ritmo de los pasos de esta gran mujer.