Versace, Armani y Jil Sander, fueron de los primeros diseñadores con los que trabajó Stella. Y ya en 1996, fue imagen de Chanel, sustituyendo a Claudia Schiffer. Poco más tarde la veríamos encarnando el papel de musa de Lagerfeld, para quien la modelo era la representación del "encanto moderno" (modern allure).
Dos años más tarde anunció, como recientemente lo ha hecho Nieves Álvarez, su abandono de las pasarelas. La retirada tenía una explicación, los tres hijos que tuvo posteriormente junto con el fotógrafo francés David Lasnet.