Nina Ricci y Paco Rabanne, dos grandes nombres de la moda francesa propiedad del grupo español Puig, subieron al podium de colecciones parisienses.Nina Ricci abrió los desfiles del día y estrenó nuevo modisto, el sueco Lars Nilsson. Todo un hallazgo.
Con gran respeto por la tradición de la casa, este ex colaborador de Christian Lacroix y de John Galliano rindió homenaje a la fundadora de la firma, en vestidos ultrafemeninos, drapeados, estilo túnica, holgados, recogidos en la cintura, confeccionados en texturas voluptuosas, absolutamente Nina Ricci.
Al mismo tiempo, el joven Lars Nilsson, que salió tímido y brevemente a saludar al final del desfile, innovó con gracia y sutileza y sentó las bases de su especial manera de entender la elegancia femenina y la moda del futuro, siguiendo la consigna obligada del momento: vende y haz lo que quieras.