Este es un matamarcianos realmente clásico, muy parecido a aquellos primeros juegos de la historia del videojuego. La vista es clásica en un juego que conserva la jugabilidad original. Dispara a las naves rivales y coge las ayudas que dejen al ser derribados. Sólo una advertencia: Cuida tus misiles, porque no son infinitos y como te quedes sin ellos... ¡Pruébalo!