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 | Galería de fotos: | Lo mejor de Love actually |
| 1. El buen rollo. ¿Por qué no? Los productores han apostado por lo que muchos siguen creyendo que es el motor que mueve el mundo: el amor, en toda su amplia, abstracta y maravillosa extensión. Nos gusta la visión universal de unas historias que reflexionan acerca del matrimonio, la atracción, la búsqueda del otro, los celos, la idealización, el compañerismo, la infidelidad... No hablamos del amor por el sexo contrario, sino del sentimiento de querer y sentirse querido. 2. Un montaje y un guión que sobreviven a esta generación de cine de acción.
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