"Esta profesión no es tan glamurosa como los demás piensan"
Le gusta hacer deporte y no se obsesiona con el tema de las dietas. Corre por las mañanas para mantenerse en forma y va a un gimnasio al que está apuntada en Nueva York. De las dietas, ni se preocupa, o al menos un día cada dos.
Hace un año que recogió el Premio L¿Oréal a la Mejor Modelo de Cibeles 2003 y ya ha empezado a cosechar sus frutos. “Voy como loca, mañana me largo a Milán, luego vuelo a París, a mi pesar, y después a Nueva York”. Y otra vez a volver a empezar, imparable viendo como los días pasan cada vez más rápido y como “esta profesión no es tan glamurosa como la gente piensa”.