Para esta temporada la diseñadora vasca Miriam Ocariz se deja llevar por influencias diversas que dan lugar a una colección donde el diálogo entre pasado y presente se repite constantemente.
Los años 40, las referencias orientales y los conceptos clásicos se debaten entre sutiles contrastes: lo masculino y lo femenino, los volúmenes y las siluetas rectilíneas, la oscuridad y la luz.