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 | Galería de fotos: | Lo mejor de Las invasiones bárbaras |
| Lo mejor: 1. El gran dominio de la escena y de los actores de que hace gala Denys Arcand, para que una historia que pudo haber sido aburrida por su complicada carga filosófica, se convirtiera en una atractiva celebración humana, derrochando irreverencia con la mordacidad de sus diálogos y un ritmo que envidiaría una película de acción. 2. Centrado en diseccionar la psicología de su heterodoxo grupo de personajes, a Arcand le sobra tiempo para criticar con saña la sanidad pública canadiense, plantear puntos peliagudos sobre la eutanasia y remover los cimientos de la familia. 3. No hay la más ligera intención de hacernos más llevadero el viaje de Rémy hacia la muerte. Una y otra vez el filme hurga sin reparos en fibras dolorosas, expone asuntos incómodos y llena de impotencia y angustia los sentidos del espectador, que casi agradece la llegada del final. Un reto a la audiencia nada usual, y muy valiente.
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