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 | Galería de fotos: | ¿Es lo que parece? |
| El proyecto cambió de nombre antes de ser estrenado. El director había pensado para la película el título de La casa del dolor, pero era poco comercial. El cartel también se dejó en manos de la gente de márketing de la distribuidora, aunque el equipo no quedó demasiado satisfecho con el diseño. Alberto San Juan cree que puede llevar a equívocos: "Puede parecer que es una comedia frívola y realmente es más esperpéntica, negra y de sentimientos que lo que refleja la cartelería".
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