Los escotes y el color fueron la nota dominante de la gala cinematográfica. Escotes que se abrieron en todas sus dimensiones en la espalda, pero que se cerraron, más pudorosos, tal vez por el último escándalo protagonizado por Janet Jackson en la Super Bowl, y discretos. O tal vez es que simplemente no nos los han enseñado.
El color volvió a resplandecer en la gala. El negro omnipresente en las dos temporadas anteriores fue remplazado por tonos pastel.