Gwyneth Paltrow comenzó a interesarse por Sylvia Plath cuando tenía 21 años: "Estaba haciendo una película titulada La Sra. Parker y el círculo vicioso y varias de las mujeres con las que trabajé me dijeron que un día debería interpretar a Sylvia Plath. El último día del rodaje me regalaron La campana de cristal y así empecé a interesarme por su historia". Paltrow investigó a fondo su personaje y habló con varios amigos de Plath: "La describían como muy viva e alegre pero complicada a la vez. No parecía una mujer que cayera bien a otras mujeres y por lo visto tenía relaciones difíciles con ellas".
Una de las mejores amigas de la poetisa, Elizabeth Sigmund expresa su opinión acerca de la película: "Desde su muerte se han publicado muchos libros y artículos, acusando a Sylvia de ser incapaz de mantener una relación personal, de ser una depresiva obsesiva, de ser esquizofrénica, todo lo cual nos ha causado mucha angustia a los que conocíamos a la verdadera Sylvia. La película describe del modo más honesto posible el matrimonio de dos poetas brillantes y complejos, que luchaban por sus propias necesidades y con dificultades en el contexto de la sociedad de su época".