Los detalles se vuelven la base de la colección. Los más abundantes proceden de toda la artillería mercera: desde los ribetes en zig-zag, hasta las tiras de lentejuelas o los entredoses de florecitas. Cintas de tweed metalizado y de inspiración deportiva. Grandes botones de los años 50, en plástico brillante o forrados al tono. Cremalleras como adorno.
Elásticos y puños de punto. Flores de tela aplicadas. Cinturones con grandes hebillas de pasta. Tachuelas. Bordados, frunces y nidos de abeja. Volantes, pliegues y tablas.
Capuchas y bolsillos canguro. Corbatas y cuellos Claudine. Escotes barco, pico, caja, ovalados¿