Si los detalles llegan de la mercería, los estampados salen del estudio de decoración o de los museos. Dibujos de interiores y escenas bucólicas del siglo XIX se superponen a acabados gráficos y distorsiones sicodélicas creando las célebres combinaciones de imágenes que son el emblema de esta firma. Rayas tapiceras se mezclan con ramos, como en los papeles pintados. Flores, letras y aves salpican las prendas en forma de bordados o de estampaciones. Del mundo infantil nos llegan los cuadros vichy, las florecitas Liberty, los lunares y las rayas de uniforme.
De la vocación viajera, las técnicas del batick y el tye&dye de los mares de la China. Y, por supuesto, no faltan las ilustraciones modernas de caras y figuras de trazo naif o las reproducciones fotográficas que distinguen a la firma.