| 
 | Galería de fotos: | Lo mejor de la mala educación |
| La complejidad visual de Almodóvar. ¿A quién se le ocurriría montar una cita en pleno meollo del guión en un museo de Gigantes y Cabezudos? A él. Nos atrae el color de la película que cambia con la época y las interpretaciones. Realmente Pedro consigue lo mejor de cada actor y si no, miren a un Fele Martínez más real que nunca. Hay grandes números musicales, grandes caracterizaciones y una gran banda sonora. Y no olvidemos los gloriosos minutos de Javier Cámara, que deja golpes geniales de humor.
|
|