El showmanPablo Carbonell debuta en la dirección cinematográfica con una historia de amor, atunes y chocolate (del de fumar, se entiende). El humorista gaditano se rodea de amigos en su nueva aventura, y firma una cinta hecha para un público objetivo muy definido, de esos que oyen la palabra porro y sonríen con complicidad. Pese a lo infantil del asunto, la cinta no sale tan mal parada como era de esperar, gracias sobre todo a que Carbonell conoce a la perfección los asuntos de los que está hablando. Por Nacho R. Piedra [30/04/2004]
Puedes ver el tráiler de la película antes de decidirte a verla. O directamente elegir el cine que mejor te viene, en cartelera.