| 
 | Galería de fotos: | Cinco condiciones. Las obstrucciones |
| Para la primera revisión, Lars Von Trier impone a Jørgen Leth las condiciones de no rodar planos con más de doce fotogramas, que no haya escenarios y rodar en un país que Leth no conociese y escogió Cuba. Leth sabía que Von Trier iba a ser "diabólico", pero no se imaginaba que lo sería hasta el punto de ordenarle que una de las películas fuese de dibujos animados, porque "Lars conocía mi odio hacia las películas de animación y, de hecho, él también las odia. Además, la gente que entendía de animación nos decía que era imposible rodar esa película con el tiempo y el presupuesto que les dábamos". "Cuando se dio cuenta de que superaría, de alguna forma o de otra, las condiciones que fuesen técnicas, empezó a imponerme cuestiones éticas", confiesa Jørgen Leth.
|
|