Elsa es guapa de narices. Su madre rumana tiene la culpa de ese físico que acostumbra a enseñar en las portadas de revistas, aunque su mayor empeño es sacar de ese privilegiado cuerpo la mejor faceta interpretativa. Siete años entre series de televisión, comedias y algo de terror le han servido para hacerse protagonista. Romasanta. La caza de la bestia, es su estreno como actriz principal en una película. Lo ha hecho, además, en un inglés que habla a la perfección. Su francés, rumano e italiano sitúan a Elsa en el trampolín. ¿Saltará? Por Mar Saiz [17/05/2004]