| 
 | Galería de fotos: | Lo peor de Muertos comunes |
| Lo peor: 1. El espíritu canalla que se intuye tras las cámaras. Tanto los productores como el joven director aseguran que querían evitar la caspa, pero el mal gusto no se lo quita nadie. 2. Javier Albalá, un buen actor equivocado con el enfoque del personaje. Gran parte de la culpa es del casting y del propio director, ya que deberían haberse dado cuenta de que Albalá no era el apropiado para el papel. 3. Los continuos comentarios alrededor del cine norteamericano tanto en la rueda de prensa como en las entrevistas concedidas. La justificación y las comparaciones sólo ayudan a vislumbrar un cierto complejo de inferioridad y una preocupante falta de personalidad. 4. La música. Lo de menos es que sea mejor o peor, es que en ningún momento cuadra con la imagen y el elevado volumen de la mezcla hace que sea hasta molesta.
|
|