Nunca antes una confusión en torno al nombre de una persona dio lugar a tan disparatada historia de amor. Los responsables de semejante argumento son los mismos que nos invitaron a disfrutar de un Viaje de pirados (Road Trip) y que poco antes nos llevaron a Aquellas juergas universitarias. Hay algo que no faltará en la maleta para esta nueva aventura: juventud y feromonas desatadas en un marco incomparable, el de la vieja Europa. Por Redacción cine [16/07/2004]