Nuestra crítica Aprovechando descaradamente el éxito de Chicago, unos astutos productores han puesto de nuevo a bailar a Richar Gere y le han juntado con una de las estrellas (musicales y cinematográficas) del momento: Jennifer Lopez. Que dos grandes actores como Susan Sarandon o Stanley Tucci figuren en el reparto apenas importa de cara a la taquilla, la cuestión es que Gere y Lopez luzcan palmito. Lejos de cambiar de roles, ambos siguen interpretando los papeles que tan bien les han funcionado en los últimos años y que tanto acaban cansando: él ejerce de guaperas maduro con buen corazón, mientras que ella da vida a una inmigrante solitaria con mirada cándida. Entre medias hay bailes, música, y unos cuantos excesos poco comprensibles.