No te pierdas Las extravagancias del personaje de Affleck, pagadas a golpe de talonario. Si ya de por si decidir alquilar una familia para pasar la Navidad suena un tanto desmesurado, las demostraciones de afecto del joven ejecutivo no se quedan cortas. Tan pronto se desplaza en helicóptero hasta una perdida cordillera para que sus ¿hermanos¿ disfruten con él de una auténtica bajada en trineo, como le proporciona una carísima e imposible sesión de fotos a su ¿madre¿ para que se sienta joven y guapa. La palma se la lleva montar un auténtico belén (con camello incluido) a partir de un recuerdo intimo de la infancia de su ¿hermana¿. Lógicamente, a pesar del derroche, no todo es bien recibido.