Lo mejor/Lo peor: Lo mejor 1. La elección del punto de vista para contar la historia. La secretaria Traudl Junge nos permite ver a Hitler más allá de su personaje, como un ser humano en definitiva. Y sin ninguna duda, la interpretación de Bruno Ganz, completa, precisa y llena de matices, que nos muestra a un Führer dubitativo, temperamental, cariñoso, concienzudo, racista y a la vez sentimental. Espléndido.
Lo peor Quizá su excesivo metraje que sobrepasa de las dos horas y media. ¿No se podía haber contado lo mismo en menos tiempo? Seguro que para los alemanes el repaso final del "¿Qué fue de...?" es muy interesante pero fuera de Alemania resulta un poco excesivo.