Comenzó a jugar al mundo de la moda y ganó. Sus rasgos latinos y perfectos cuadran en el perfil de todas las grandes marcas y diseñadores. Givenchy, Hermés, Ferré, Carolina Herrera. Lo ha hecho casi todo, y está muy satisfecha por ello: "Creo que he triunfado porque siempre he estado ahí. Desde el principio me movido mucho y ahora tengo la recompensa de trabajar para firmas muy importantes".
La vida en un avión Tiene su residencia en Nueva York, aunque confiesa pasar más tiempo en un avión. "Esta profesión tiene más cosas positivas que negativas y yo soy feliz haciendo lo que hago. ¿Lo peor? La soledad. Al final siempre andas en hoteles y colgada al teléfono para hablar con tus amigos".
| |