Sin bombos ni platillos. Con el único poder de convocatoria de su música y de lo que él, como revolucionario cubano, significa. Llegó a España para una minigira y para presentar un libro en el que reúne las partituras de sus temas más emblemáticos.En los últimos cinco años España no ha podido ver en directo al trobador cubano - desde aquel Mano a Mano en Las Ventas con Luis Eduardo Aute - y los últimos dos los ha pasado componiendo y grabando. Esta vez se acercó a nuestro país invitado por el PCE y aprovechó la oportunidad para ofrecer media docena de conciertos en el norte de España.El colofón de su visita: presentar su nuevo libro y tocar en las fiestas del partido comunista. En rueda de prensa aseguró que "esta ilusionado por hacer un libro con sus mejores canciones, revisado por él mismo"."¿Quién le dijo a usted que soy comunista?", esgrimió ante la pregunta de cómo se sentía como comunista tocando el las fiestas del PCE, "Soy revolucionario, y me identifico con algunas de las ideas del comunismo, pero no soy militante".EL CONCIERTO El concierto de Madrid superó todas las expectativas de afluencia, aunque Silvio decidió no tocar sus temas más emblemáticos dejando paso a su disco más reciente, Cita con los ángeles.No faltaron Te doy una canción o su histórico Ojalá coreado por todos los asistentes. Al parecer fue el propio Silvio el que pidió que no se encendiera la pantalla gigante que había en el recinto. Los gritos de "no se ve" deslucieron un poco un concierto que al final consiguió su ambiente cálido, íntimo y, ¿por qué no?, revolucionario.
| |